El bullying (vocablo de origen holandés) es el maltrato físico, verbal, psicológico y/o social deliberado y recurrente que un niño recibe por parte de otro u otros niños, con el fin de someterlo y asustarlo. En los casos de bullying participan, fundamentalmente, dos actores: el agredido o víctima, y el agresor. Casi siempre, sin embargo, es el primero quien por su condición de indefensión y desvalimiento, precisamente, acapara la atención general. Pero, ¿qué sucede con el agresor o bulleador?
En las familias de los niños bulleadores se repite un patrón de conducta: el hogar es agresivo y destructivo, familiares violentos, superficiales, que viven fomentando la autodefensa como arma para lastimar a otros. Es decir, ningún caso de bullying surge de la nada; para que se dé tiene que haber una dinámica familiar violenta, gracias a la cual el futuro bulleador aprende a ser violento y agresivo.
Es bien sabido que los niños bulleados son las víctimas y viven en un estado de angustia dado el sentimiento de indefensión que les genera la situación. Por ello, tienden a retraerse y a desarrollar ansiedad, puesto que no encuentran la forma de solucionar el problema. Muchas veces lo intentan, sin tener éxito, y esto les lleva a sentirse mal consigo mismos, con problemas de baja autoestima, entre otros.
Cualquier niño puede ser acosado en su entorno por diversos motivos. Ahora bien, resulta llamativo que las víctimas suelen mantener el acoso en secreto. Por vergüenza, por temor a que no se les escuche y valore, por creer que podrán superarlo solos o simplemente por desidia ante la falta de éxito en intentos anteriores por solucionar el problema.
Tipos de bullying en niños
- Físico: El agresor utiliza la fuerza para causar daño a su víctima. Esto puede ir desde empujones hasta palizas.
- Verbal: La víctima es objeto de burlas, motes y perjuicios afines. En este sentido, el chantaje y la manipulación también suponen una forma de maltrato verbal.
- Social: Puede darse en forma de exclusión social o de intimidación. En ambas, la víctima es acorralada por el agresor.
- Cibernético: redes sociales. Por lo general, el agresor se vale de la intimidación, el chantaje y la generación de contenido multimedia vergonzoso para amedrentar a su víctima.
- Carnal: A pesar de que no se suele mencionar tanto como los otros tipos, sí existe este tipo de bullying en niños. Tal y como su nombre indica, implica la invasión del espacio personal en el ámbito sexual.
Las señales de alarma
Cambios en el rendimiento escolar. Indicio de signos de violencia o agresión. Aparición de enfermedades psicosomáticas. Afectación emocional. Aislamiento.
Recomendaciones
Debemos hablar con nuestros hijos y crear un ambiente de confianza y compañerismo. Ayudarles a conseguir las herramientas que necesitan e intervenir siempre que sea oportuno.
Les dejo la cápsula informativa en el programa «Noticias de la Mañana» por RTS.