Los niños al igual que los adolescentes y adultos frecuentemente se concentran en exceso al jugar videojuegos y observar la televisión.
El tiempo que un niño pasa frente al televisor o a los videos juegos es un tiempo que le resta participar en otras actividades importantes como la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia y el desarrollo social. Fomentando la incomunicación y el sedentarismo.
Los niños también pueden aprender cosas positivas y negativas en la televisión y videos juegos: unas pueden ser educativas y otras inapropiadas o incorrectas. En la mayoría de las ocasiones, los niños no saben diferenciar entre los contenidos que les vienen bien y los que no, del mismo modo que su ingenuidad hace que tengan dificultades para distinguir entre la ficción presentada en la televisión, videos jugos con la realidad.
Por ejemplo: La televisión Y los videos juegos pueden ocasionar sino hay supervisión que la violencia, la sexualidad, y el abuso de drogas y alcohol son temas impresionables y pueden asumir que lo que ellos ven en televisión es lo normal, seguro y aceptable. Por consecuencia, la televisión y los videos juegos también exponen a los niños a tipos de comportamiento, actitudes y reacciones que pueden ser abrumadores y difíciles de comprender ocasionando ansiedad, pánico. De ahí la necesidad de usar estos elementos de la siguiente manera:
No hay que tener la televisión encendida todo el día: se pone para ver el programa elegido y al finalizar este, se apaga. No usar sea la televisión o la consola de videos juegos siempre como recurso de evasión o entretenimiento, ni como canguro. No debe haber televisión en el cuarto de los niños.
Usar la televisión como actividad compartida que pueda dar lugar a juegos, explicaciones, canciones… Si la vemos juntos podemos hablar sobre ello y la experiencia será más enriquecedora. Por ejemplo, ante una escena violenta podemos expresar nuestro desacuerdo. Asegurarnos de que la tele no les quita horas de sueño. Con respecto a los videos juegos les cuesta apartarse del mismo y retomar actividades no electrónicas a veces ya no les llama la atención. Piensan sobre el juego y quieren hablar acerca de él mucho después de haber terminado de jugar.
Personalmente me da escalofríos escuchar a los niños hablar acerca de sus armas y rifles favoritos, o de cuántos disparos hicieron el día anterior. En mi opinión, no es algo de lo que deberían estar hablando los niños.
Me preocupa que crean que la violencia en el mundo real luce como en los videos juegos. Con matanzas masivas y tiroteos en las escuelas como parte de nuestra realidad cotidiana, Los juegos en línea tienen una función de chat abierto por lo que hay que establecer “medidas de seguridad para protegerse de extraños cuando son niños, adolescentes y hasta adultos.
También limitar el tipo y el tiempo de juego y acompañarlos en este proceso para explicarle detalladamente que es real y que no lo es.
Les dejo la cápsula informativa en el programa «Noticias de la Mañana» por RTS.