El miedo, la incertidumbre y el encierro en casa para disminuir la propagación del COVID-19 pueden ocasionar que sea difícil para las familias mantener un estado de calma. Pero cuando hay hijos es importante ayudar a los niños, a los adolescentes a sentirse seguros, mantener rutinas saludables, controlar su comportamiento y fomentar la socialización.
Los primeros educadores o promotores de este proceso en los niños son sus padres y los miembros que vivan con ellos dentro de su contexto real como los abuelos, hermanos quienes se convierten en fuente de seguridad, tanto física como emocional. Tranquilicé a sus hijos; dígales que cuentan con ellos para ayudarlos y que su familia va a poder superar todo esto estando unida.
Responda las preguntas sobre la pandemia de manera simple y honesta. Hable con los niños sobre cualquier noticia que los atemorice. Pueden hablar sobre la gente que se enferma, pero hablen también sobre seguir las reglas, como lavarse las manos y quedarse en casa para ayudar a que la familia se mantenga sana.
Valide los sentimientos de sus hijos. Por ejemplo, diga tranquilamente: “Veo que estás molesto porque no se puede ir al parque, visitar a primos, o no pueden venir tus amigos a jugar”. Las preguntas de guía pueden ayudar a los niños pequeños, mayores y a los adolescentes a resolver los problemas (“Sé que es decepcionante no poder reunirte con tus amigos en este momento. Y buscar con ellos estrategias ¿Cómo crees que puedes mantenerte en contacto con ellos?”).
Dé el ejemplo de cómo manejar los sentimientos y sus reacciones por no poder salir. Hable sobre cómo está manejando usted sus propios sentimientos (“Estoy preocupada por la abuela, ya que no puedo ir a visitarla. Lo mejor que puedo hacer es llamarla por teléfono con más frecuencia. Puse una nota en el teléfono para recordar llamarla por las mañanas y por las tardes hasta que termine esta epidemia”).
Manténgase en contacto con sus seres queridos. Puede que los niños se preocupen por un abuelo o abuela que viva solo o un familiar o amigo. Las videos llamadas pueden ayudar a aliviar esa ansiedad.
Usted elija el momento y permita que su hijo elija la actividad. Solo 10 o 20 minutos de atención exclusiva, aunque solo sea de vez en cuando, significarán muchísimo para su hijo.
Apague los celulares o póngalos en silencio para no distraerse.
Pantallas e Internet: la mayoría de los niños preferirán actividades relacionadas con las pantallas (televisión, móvil, tablet o videoconsolas), pero los padres somos los
responsables, con o sin coronavirus, de que no abusen de ellas.
Se puede aprovechar para ver películas, series, documentales o conciertos online, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones por edad. En estos momentos en los que no tienen actividad escolar regular, se debe incidir en los contenidos más educativos. Al igual que lo son las clases en línea. Cada una involucra diferentes habilidades sociales y normas sociales.
Inventar la Hora familiar. Juegos creativos. Emplee recompensas y privilegios. Inventar chistes, hacer música, dibujar, bailar, construir. Las actividades creativas permiten que los niños exploren nuevas maneras de expresarse (y procesar emociones), y en el proceso descubrir talentos y habilidades que fortalezcan su autoestima.
Les dejo la cápsula informativa en el programa «Noticias de la Mañana» por RTS.